Nuestra falta de conciencia ante las campañas preventivas



Por: Kilssy Méndez

Bastó haber colocado una imagen, que a pesar de decir algo que había pasado por mi mente en días pasados, era más bien, una burla hacia aquellas mujeres que se han mantenido hace algunas semanas, subiendo fotografías por diez días con la supuesta intención de llamar la atención sobre la importancia de realizarse periódicamente un auto examen de las mamas y visitar de forma frecuente el ginecólogo, para recibir la crítica de una amiga muy querida sobre el enfoque que le estaba dando a esta campaña.


La imagen dice, y lo público con cierta vergüenza después de la realidad que este ser querido me hizo ver, “entonces la cura del cáncer son 10 fotos de cada uno de ustedes”, acompañado de ese sarcasmo que caracteriza la caricatura de la Rana Rhene. Imagen que recibió la aprobación de varios de mis contactos que pensaban lo mismo que yo.

Lógicamente al ser abordada por la doctora Linnette De La Cruz, ginecóloga francomacorisana, que estuvo varios años realizando pasantía en el Hospital Regional Jaime Mota de esta provincia de Barahona, quise defender mi postura y ella la suya, cayendo en cuenta que ambas teníamos algo de razón respecto al tema.

Mis argumentos, más allá de lo que decía la rana Rhene, expresaba que a más de 10 personas (de confianza) que estaban subiendo las fotografías con el mensaje hace ya varios días, les había preguntado si al participar de esta campaña se habían hecho el auto examen durante el reto y me contestaban negativamente. Unas decían que solo participaban porque una amiga las había etiquetado, otras que por pura moda, unas cuantas se habían auto examinado alguna vez en su vida y lo encontraban suficiente, y ni hablar de la que subir fotos formaba parte de su pasatiempo y con esta campaña encontraba una justificación más para seguir haciendolo.
Mientras que Linnette por su lado, me recordaba la importancia de ver el lado positivo de la campaña aunque algunas personas no le den el verdadero significado, porque ella estaba segura que así como a través de esta campaña se ha hecho y ha incentivado a muchas de sus amigas a realizarse el auto examen de mama, estaba segura que una de esas imágenes con el importante mensaje que dirigía en el encabezado, llegaría a algún contacto para salvarle la vida; agregando a esto la gran cantidad de mujeres que no se examinan, ni se dejan examinar, y que a pesar de tener hijos jamás se han hecho un Papanicolaou por desconocimiento de su importancia o por timidez, poniendo en un riesgo su vida.
Ambas concluimos que quizás la campaña no estaba bien dirigida, pero aun así no dejaba de ser importante por lo real que era el incremento de esta enfermedad en los últimos años y la gran cantidad de mujeres que han muerto en manos de este asesino silente, por no acudir a una simple cita médica a tiempo.
De acuerdo con la Organización Mundial de Salud (OMS), cada 30 segundos en alguna parte del mundo fallece una mujer por cáncer de mama.

En República Dominicana, más de 500 mil personas padecen de cáncer en la actualidad y según datos ofrecidos el año pasado por Globocan, que es una firma de las Naciones Unidas, anualmente se registran más de 13 mil nuevos casos, siendo el más común el cáncer de seno, que afecta en su mayoría a mujeres; siendo quizás el dato más alarmante la incidencia de esta enfermedad en mujeres jóvenes, menores de 35 años.

No sé cómo surgió la campaña, no sé la intención de la persona que la inició y quizás nunca lo sepa, pero de lo que si estoy segura es que en nuestra sociedad tenemos varios enemigos letales que no son atacados de forma correcta por nuestra falta de educación hacia la prevención. Lo mismo ocurre con las infructíferas campañas de la no violencia en contra de la mujer y hasta en las boicoteadas campañas de educación sexual que necesitan nuestros jóvenes para evitar los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual.

De alguna forma debemos desarraigar tabúes y empezar a crear conciencia de los monstruos que nos rodean y que no necesariamente viven debajo de nuestras camas.

Quizás la campaña no me toco de la forma correcta, pero finalmente me tocó y fue a través de ella que pude retractarme y ver el verdadero significado de la misma, por ella hoy me estoy auto examinando, no solo mis pensamientos, sino mi cuerpo y espero que tu también lo hagas o invites a un ser querido a hacerlo.


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