Entre sus últimos casos, destaca el de uno de los responsables de la desaparición de los 43
 normalistas de Ayotzinapa. El juez sobreseyó hace unos días la petición de traslado de 
Gildardo López Astudillo, alias El Gil, considerado el jefe de los sicarios que presuntamente 
ordenó la eliminación de los estudiantes. Bermúdez tenía 37 años y tres como juez del Estado
 de México. 
Nacido en León (Estado de Guanajuato), se especializó en derecho penal y su puesto actual 
se centraba en todo lo relacionado con amparos, arraigos y cateos. Mientras se levantaba el 
cadáver de Bermúdez, a unos 60 kilómetros del lugar de los hechos, se celebraba la Reunión 
Anual de la Unión Internacional de Magistrados.
Allí los jueces levantaron la voz para condenar las amenazas que pesan sobre los 
profesionales de Venezuela y Turquía. Y los representantes mexicanos se sumaron a la 
denuncia general, incluida la fiscal general Arely Gómez. Pero no tan lejos de ahí acababa de 
morir un compañero de un balazo en la sien. Y el presidente mexicano tuvo que modificar su 
discurso e improvisar.