Cientos de haitianos afrontan tediosa cuenta atrás para ser legales en Chile


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Inmigrantes haitianos esperan en largas filas frente a la embajada de Haití hoy, martes 17 de julio de 2018, para solicitar los documentos y completar el proceso de regularización de su estatus migratorio, en Santiago (Chile). (EFE/Alberto Valdés)
SANTIAGO DE CHILE. Cientos de haitianos esperan desde hace días en la acera alrededor de la embajada de su país en Chile, en un céntrico barrio de Santiago, para poder regularizar su situación en la nación suramericana antes de que el próximo lunes se cumpla el plazo y queden como inmigrantes irregulares.
Las largas esperas en filas interminables que apenas avanzan y las frías temperaturas que se registran en las últimas semanas en la capital chilena hacen más tediosos aún los trámites que tienen que realizar los 160.000 inmigrantes de Haití, según estimaciones del Ministerio del Interior, que se encuentran en Chile.
El Gobierno de Sebastián Piñera abrió a finales de abril el plazo para que todos los ciudadanos haitianos en Chile regularicen su situación y la cuenta atrás está a días de finalizar.

“No queremos aceptar este precio, son 25 dólares, cuatro personas son 100 dólares. Uno está cobrando 276.000 pesos (422 dólares) aquí en Chile, que es el sueldo mínimo y ahora para hacer uno solo de todos los papeles que tenemos que hacer vale 25 dólares. Además hay que hacer la visa y más trámites. Es un abuso”. Inmigrante haitiano.

Después del lunes no habrá otra oportunidad, explicaron a Efe desde la cartera de Interior. Los ciudadanos que no hayan regularizado su situación pasarán automáticamente a considerarse inmigrantes ilegales y afrontarán su expulsión del país austral.
Hasta el 13 de julio se habían registrado ya 48.011 solicitudes de regularización, explicaron desde el Ministerio del Interior.
Pero el flujo de personas suma y sigue hacia la embajada, único punto de registro de documentación en Chile, donde incluso algunos tienen que esperar por días para poder llegar hasta la puerta, según dijeron a Efe los propios inmigrantes.
“En cualquier país hay dificultad a veces para hacer los trámites para legalizar a cualquier inmigrante. Lo más importante es que la gente tenga sus papeles para hacerlo. Pero la situación está muy complicada para nosotros”, afirmó un hombre que se identificó como Chery.
Agregó que su prima lleva por tres días esperando en el lugar a que llegue su turno y que muchos de ellos no pueden abandonar la fila ni “a hacer pipí”, porque después no se les permite regresar al lugar que tenían.
“Nada no se puede hacer aquí. Si uno está en la fila y por ejemplo, quieres ir a hacer pipí, si sales no puedes volver a entrar, no hay forma. Tiene que haber más seguridad y más oficinas en Santiago”, dijo Chery.
Otro de los reclamos que los inmigrantes tienen es el precio que deben pagar para la expedición de sus antecedentes penales en Haití, “un abuso” según declararon, ya que en Chile deben abonar 25 dólares y en la isla solamente 3 dólares.
“No queremos aceptar este precio, son 25 dólares, cuatro personas son 100 dólares. Uno está cobrando 276.000 pesos (422 dólares) aquí en Chile, que es el sueldo mínimo y ahora para hacer uno solo de todos los papeles que tenemos que hacer vale 25 dólares. Además hay que hacer la visa y más trámites. Es un abuso”, declaró Chery.
Los ciudadanos van entrando cada jornada por goteo en el interior de la embajada haitiana para poder regularizar su situación.
La imagen es constante: se abre la puerta un poco, preguntan por el siguiente y permiten el acceso a una persona.
En el interior los ciudadanos registran sus huellas dactilares y les entregan el certificado de antecedentes penales para conseguir al menos la visa temporal.
Para los que viven en Santiago, al menos, el trámite se reduce al tedio de la espera, pero para los ciudadanos haitianos que viven fuera de la capital chilena, el viaje y la espera suponen ausencias laborales, gastos de estadías e incluso, para los que no pueden permitirse esto, permanecer por días a la intemperie.
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