El ministro de Agricultura, Osmar Benítez, advirtió que si los productores de pollo incrementan el precio de esa carne, sin que haya razones para eso, autorizará la importación de ese tipo de animal.
Recordó que por el brote de Influenza Aviar detectado a inicios de este año en Moca se está manejando un programa que comenzará a aplicarse esta semana. “Tenemos ese brote y estamos conteniéndolo y trabajando con eso. Estamos aplicando medidas de bioseguridad y ahora iniciamos un programa de eliminación de algunos animales y vamos a considerar una programa de vacunación”, informó.
Dijo que eso de la Influenza Aviar ha creado una aprehensión en algunos productores y comerciantes que han aprovechado para subir el precio. “Eso es especulación. Las estadísticas que yo tengo indican que la producción alcanza para suplir la demanda, pero algunas gentes siempre quieren ganarse unos pesitos de más. Ganar cuarto no es malo, pero no a costilla del pueblo dominicano”, advirtió el ministro, en una rueda de prensa en  la institución que dirige.
“Los productores saben que quien les  habla no tiene ningún temor en tomar las decisiones que tenga que tomar. Y lo quiero decir… si tengo que importar pollos, hoy mismo ordenaré la importación de  pollos. Pero conmigo nadie va a jugar. Yo no acepto que nadie juegue con la comida del pueblo dominicano, y más con el pollo, que es la proteína más barata que consume el pueblo dominicano”, sostuvo.
Cuando se le preguntó a cuáles granjeros de pollos se refiere al hacer la advertencia dijo que se trata de productores de la parte norte de la ciudad. “Se les acabó, les voy a meter pollos por un tubo”.
 La Influenza Aviar (de baja patogenicidad, que no afecta a humanos) no es nueva en el país. En diciembre de 2007 se detectó en varias trabas de gallos en Higüey, provincia La Altagracia y se anunció desde el Palacio Nacional el 3 de enero de 2008 por el entonces director de Ganadería Ángel Faxas. Ha habido tiempos en los que el brote sube y luego baja la prevalencia. Quiere decir que hace 12 años se está lidiando con la influenza aviar y hay programas del Gobierno desde ese entonces que se han mantenido para el control y erradicación del mal, lo cual no se ha podido lograr.
Normalmente, el consumo de pollo incrementa en la época navideña y se reduce para Semana Santa, por una cuestión que muchas veces se  atribuye a las costumbres y tradiciones religiosas. Eso hace que la producción en granja se reduzca para ajustarla a la demanda. El Ministerio de Agricultura asegura en  la actualidad esa oferta va acorde con la demanda y que, por tanto, no hay justificación para elevar los precios al consumidor final